Los Pumas 7s volvieron a ser presos de su irregularidad y su inconsistencia. Ya no logran controlar los partidos: los luchan y apelan a la jerarquía de sus figuras para codearse con sus rivales en un circuito que no tiene un claro dominador. En las derrotas ante Australia y Nueva Zelanda sufrieron baches y una alarmante falla en tackles individuales que terminaron costando caro.
La Argentina fue dominadora de la primera mitad y salió a jugar con decisión, convencida en cambiar la cara con respecto al pálido debut ante Australia. Con el atrevimiento de Pedro De Haro y buenos lanzamientos en ataque, movió la pelota a los canales anchos de la cancha y así llegaron los dos tries: el primero, definido por Santino Zangara y el segundo por Santiago Vera Feld, luego de una jugada preestablecida a partir de un line.
Nueva Zelanda golpeó en momentos claves; en la anteúltima jugada del primer tiempo y en la primera de la segunda mitad dio vuelta el marcador. Por una combinación entre Matteo Graziano y Marcos Moneta, los sudamericanos se volvieron a poner al frente, pero fallaron en la conducción y no administraron bien el juego durante la amonestación a Akira Rokolisoa, la gran figura kiwi. De hecho, sufrieron un try cuando estuvieron en superioridad numérica.
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Los Pumas 7s tuvieron que hilvanar 14 pases, cuatro de ellos en el contacto, para romper la defensa rival y que Eliseo Morales apoye pegado a la bandera a menos de un minuto del final. Pero los All Blacks 7s necesitaron sólo recibir bien la salida para quebrar una defensa que no ofreció garantías. Kele Lasaqa, uno de los nuevos, superó los tackles de Matteo Graziano, que no saltó a disputar la salida, de Marcos Moneta, Eliseo Morales y el desesperado intento de Joaquín Pellandini, que dejó lejos del explosivo wing que lució la camiseta 41.
A las 8:02 Argentina cerrará la fase de grupos ante Francia, que ganó sus dos compromisos. El primero tuvo que batallar hasta la última pelota ante Nueva Zelanda y el segundo con cierta holgura y un categórico 31-7 ante Australia, en una actuación convincente. Un clásico del seven, que en esta oportunidad no tendrá un incentivo en lo deportivo: el conjunto europeo ya está clasificado a las semifinales y el argentino quedó relegado a la lucha por el quinto puesto, que servirá para el ranking general. La cabeza de ambos ya está en el domingo.

