Santiago Beltrán tiene 21 años. Parece mentira, pero es verdad: el arquero de River, el salvador del ciclo de Eduardo Coudet, que gana, gana y gana, pero que convence solo a un puñado por resultados, está saliendo de la adolescencia, según los cánones de esta sociedad. Juega, ataja (vuela, en realidad), como si se tratase de un hombre bien plantado en la vida.
Rompe el prototipo del futbolista por su cabellera, por su ausencia de tatuajes (al menos a la vista), por su lenguaje. Un metro 90, ojos saltones, es dueño del arco millonario y cómplice (ideal) de la postergación del regreso de Franco Armani, ahora recuperado de sus molestias físicas y una de las glorias de la historia. El héroe de Casilda está en el pedestal del Monumental, junto a Amadeo Carrizo y Ubaldo Matildo Fillol. A los 39, espera a un costado; los caudillos no suelen integrar el banco de suplentes, y mucho menos un arquero.
Beltrán ataja el penal de Eduardo Sasha y sostiene un 0-0 contra Bragantino que se transformará en 1-0 sobre el final del partido en Brasil, por la Copa Sudamericana.NELSON ALMEIDA – AFP
“Tiene muchas virtudes, pero yo quiero destacar la seguridad y la tranquilidad que transmite. Es un chico prácticamente sin experiencia y lo que pasó en Brasil me emocionó mucho. Va naciendo un liderazgo, con esa pequeña juventud que tiene, en el arco con más historia en el fútbol del mundo”, se asombra el Pato Fillol en las redes sociales. En el 1 a 0 sobre Bragantino en Brasil, por la Copa Sudamericana, Beltrán sumó cinco atajadas (dos, espectaculares) y detuvo el penal de Eduardo Sasha. Registra 11 vallas invictas en 19 partidos en el año.
A veces, el fútbol, y la vida, tienen vueltas de tuerca inesperadas.
Empezó 2026 como cuarto arquero. Armani sufrió el 4 de enero un desgarro en un sóleo, que luego derivó en una molestia en el talón derecho que le impedía moverse con naturalidad. Actuó 45 minutos contra Vélez pero no resistió. Jeremías Ledesma, la alternativa de Armani, fu presentado en Rosario Central el 9 de enero. Ezequiel Centurión, hoy el suplente de Beltrán, volvió de Independiente Rivadavia y desde el primer día del año arrastraba una doble fractura en la muñeca izquierda. Recuperado, el 20 de febrero sufrió un desgarro en la pierna izquierda.
De Marcelo Gallardo (“no es fácil debutar en el arco de River con tan corta edad y tomarlo con tanta naturalidad”) a Coudet, Beltrán siguió con los guantes puestos. Firme, al pie del cañón.
«Estar concentrado a la hora de salir a cortar un centro» es una de los objetivos en los que se enfoca Beltrán, que gana habilidades con serenidad en la primera división de River.Manuel Cortina
Zurdo, hábil con los pies (era delantero hasta los 12 años), dueño de la camiseta número 41, se presentó en River a los 17 y se incorporó a la quinta división, sin tener experiencia en ningún club afiliado a AFA. Jugaba con sus amigos, en modo amateur, en el club Pueyrredón, de la zona Norte.
En 2023 firmó su primer contrato, por tres años, y al final de 2024 lo extendió hasta diciembre de 2027, con una cláusula de rescisión de 25 millones de dólares. Solía ser figura en la reserva (atajó tres de cuatro penales), hasta que en septiembre de 2024 sufrió una rotura de ligamentos cruzados. Se lo tomó con paciencia y hasta intelectualidad: lee, aprende, no gasta demasiado tiempo en las redes sociales. Recuperado en 2025, fue convocado por Lionel Scaloni para ser sparring de la selección argentina.
En las redes apareció su sonrisa arropada por una imagen religiosa. “San Beltrán”, es el juego de palabras, que tiene como origen su nombre. Luego de otra soberbia actuación, Chacho Coudet lo encasilló. No quiso ninguna exageración. “Anduvo bien. Está bien. Creo que más allá del penal no hubo ninguna pelota jod… Hubo dos en el primer tiempo pero no fueron tan difíciles. Tiene participaciones puntuales. Es el arquero de River: participar poco y ser determinante”, advirtió el director técnico tras el éxito del jueves en estado de San Pablo. Prácticamente, un modo de descomprimir las presiones nacientes y de evitar que la opinión pública refuerce la consideración de que River, de vez en cuando, hace doler los ojos, más allá del idilio que mantiene con los triunfos.
Cuando acabó la faena en Brasil (allí donde River no suele celebrar a lo grande), habló como si rindiera una materia de primer año de facultad. “Intento vivirlo día a día, estar en el presente, sabiendo que cada partido es una oportunidad de seguir mejorando. Este momento va a quedarme grabado para toda la vida: el primer penal atajado. Es un poco lo que pide el arco de River: momentos cúlmines en los que hay que aparecer”, reflexionó.
Beltrán fue el mejor jugador millonario en el clásico que ganó Boca en el Monumental; acumula 11 vallas invictas en sus 19 presencias de este año.Manuel Cortina
Beltrán es uno de los ocho fubolistas riverplatenses de hasta 22 años que jugaron en Brasil, entre titulares y relevos. La juventud es un sello distintivo de este ciclo, pero el pequeño gran arquero tiene otra cabeza. “Considero que soy muy eficiente entre los tres palos y me hago fuerte en los mano a mano. Con el correr de los entrenamientos y los partidos fui mejorando en la lectura del juego. Por ejemplo, en estar concentrado a la hora de salir a cortar un centro, al jugar mucho fuera del área. Eso nos piden siempre en River: actuar como un líbero, porque podemos resolver cuestiones defensivas”, manifestó.
Tiene 21 años y menos de 10 en el arco. Esta historia recién empieza…

