Luis CaputoAlfredo Sábat
“Desde que se fue del Gobierno Manuel Adorni, la conversación con los inversores cambió; antes solo preguntaban por eso y por el impacto en los índices de confianza”, reconoce un ejecutivo de una compañía de fuerte vínculo con fondos internacionales. Son fondos que tienen una alta exposición en el país. “Ahora, con las mejoras en los indicadores de confianza al consumidor y sin Adorni, los de afuera vuelven a ver atractivo en los activos argentinos; los de adentro están más cautos”, describe.
Existe una sensación de que, con la salida del cuestionado exjefe de Gabinete, que se había transformado en un lastre para la gestión libertaria, el Gobierno retomó el control de la agenda. Para los inversores internacionales, esto significa que podría abrirse nuevamente una ventana de algunos meses de bonanza financiera. No solo porque vuelven a ver a un Gobierno fortalecido en la discusión pública, sino porque el cambio coincide con el deslizamiento del peso frente al dólar. Con un tipo de cambio algo menos apreciado -subió 5,3% en junio y 0,4% en lo que va del mes-, las inversiones en pesos toman otro color.

