“En el caso de Oschoca, se configura una incorrecta o mala administración de sus recursos conjuntamente con la inadecuada prestación de sus servicios, circunstancias objetivas que avalan que el Poder Ejecutivo Nacional tome cartas en el asunto y disponga su intervención. La mala administración y la inadecuada prestación de servicios no resultan nada nuevo en la obra social de camioneros administrada o, mejor dicho, manejada como un bien propio, o particular, por parte de la familia de Hugo Moyano sin rendir cuentas”, escribió Ocaña, que reclama la intervención del presidente Javier Milei.
Hugo Moyano afronta cuestionamientos por el manejo de la obra socialCamioneros
La deuda de la obra social solo en las 23 seccionales del interior del país alcanza a febrero de este año los $32.400.067 millones, según las planillas de la Federación Nacional de Camioneros a las que accedió LA NACION. Ese déficit no contempla Buenos Aires, donde está hoy el 50% de los 190.000 afiliados. Es decir, si se tiene en cuenta la deuda con base en la cantidad de afiliados, el rojo financiero podría rondar los $60.000 millones de pesos, según fuentes sindicales.
Ocaña, en su presentación ante la SSS, sostiene que Oschoca presentó un patrimonio neto negativo de -$ 7.284.162,00 y resultado operativo de -$ 8.778.715,00, entre 2017 y 2022. Advirtió que podría entrar en quiebra.

