Dass volvió a recortar personal en Misiones, Cocot enfrenta un fuerte conflicto tras más de 100 despidos, y la histórica Emilio Alal cerró sus plantas en Corrientes y Chaco.
El inicio de 2026 confirmó que la crisis del sector textil y del calzado no encuentra piso. En las últimas semanas, despidos masivos, cierres definitivos de plantas y conflictos salariales volvieron a multiplicarse en un rubro que no logra frenar la pérdida de mano de obra, en un contexto marcado por la apertura de importaciones, la caída del consumo interno y el deterioro financiero de las empresas.
Solo en enero se contabilizan más de 430 trabajadores afectados por despidos directos o cierres fabriles, sin contar suspensiones ni retiros voluntarios en curso. Los números se explican por una combinación que se repite en todos los casos: menor producción local y mayor ingreso de prendas y calzado importados, en especial desde Asia.
Según datos oficiales del Indec, la fabricación de calzado y sus partes cayó 30,9% interanual en noviembre de 2025, mientras que la de prendas de vestir retrocedió 11,7%. La utilización de la capacidad instalada perforó el 30%, el nivel más bajo de la serie. En paralelo, relevamientos de entidades sectoriales estiman que desde diciembre de 2023 se perdieron más de 16.000 puestos de trabajo formales en el complejo textil, confección, cuero y calzado.
Dass: más despidos y producción garantizada solo hasta junio
El caso más reciente es el de Grupo Dass, fabricante de calzado deportivo para marcas como Adidas y Nike, que despidió a 43 trabajadores de su planta de Eldorado, Misiones. Según confirmaron fuentes gremiales, la decisión respondió a una reducción de pedidos, en particular por parte de Adidas, y a la caída general de la actividad.
Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) advirtieron que la planta tiene producción comprometida únicamente hasta junio, lo que profundiza la incertidumbre sobre su continuidad. “El futuro se ve muy oscuro, no hay un horizonte claro”, sostuvo el delegado gremial Gustavo Melgarejo, tras señalar que las desvinculaciones se produjeron de manera abrupta, pese a que semanas atrás la empresa hablaba de estabilidad laboral.
Desde que asumió Javier Milei, Dass despidió a más de 900 trabajadores y cerró una planta, la de Coronel Suárez, en enero del año pasado. En su mejor momento, la firma llegó a emplear a 1.500 personas en Misiones y producía más de 20.000 pares diarios.
El repliegue de Dass se explica, según el gremio, por la importación creciente de calzado desde Brasil y Asia, que desplazó la producción local incluso para marcas que históricamente fabricaban en el país.
Solo en enero se contabilizan más de 430 trabajadores afectados por despidos directos o cierres fabriles. Por Yanina Otero AMBITO

