El partido emitió un comunicado mediante el cual ratificó la postura a favor de la ciencia y la vacunación. La chaqueña Marilú Quiroz, quien ya culmina su mandato, quedó en el centro de las críticas.
El partido Pro emitió este viernes un comunicado en el que ratificó su postura a favor de la ciencia y la vacunación, luego del fuerte repudio que provocó un evento antivacunas organizado por una diputada del bloque amarillo.
Se trata de la chaqueña Marilú Quiroz, quien culmina su mandato en menos de dos semanas. La actividad, que se desarrolló por horas ante un colmado auditorio del Anexo de la Cámara baja, fue titulado: “¿Qué contienen realmente las vacunas?”.
Uno de los momentos de la jornada que se viralizó fue cuando, en medio de un panel, la biotecnóloga tucumana Lorena Diblasi hizo subir a hombre -sin remera- al escenario para demostrar que la administración de dosis de la vacuna AstraZeneca le provocaba un efecto de magnetismo con objetos metálicos.
La actividad produjo un fuerte repudio de la comunidad médica y científica. A su vez, mientras transcurría el evento, las comisiones de Acción Social y Salud Pública y de Ciencia, Tecnología e Innovación realizaron una reunión informativa para contrarrestar la posturas.
Desde el partido que lidera Mauricio Macri expresaron este viernes: «En el PRO creemos en la ciencia, en la prevención y en las políticas públicas basadas en evidencia. Por eso, reafirmamos nuestro compromiso histórico con las campañas de vacunación y con la salud pública como un pilar indispensable para el bienestar de todos los argentinos».
«Durante nuestro gobierno, Argentina alcanzó niveles récord de vacunación, ampliando coberturas, fortaleciendo el Calendario Nacional y promoviendo una cultura de prevención que permitió mantener controladas enfermedades que hoy, lamentablemente, vuelven a aparecer», se agregó.
En ese sentido, el partido advirtió que «la caída en la tasa de vacunación en los últimos años ha reabierto la puerta a patologías que la Argentina ya casi no registraba. No podemos naturalizar este retroceso. Vacunarse no es una opinión: es una responsabilidad individual y colectiva».
«Desde el PRO impulsamos y acompañaremos siempre políticas que fortalezcan la vacunación, mejoren el acceso a la salud y protejan a las familias argentinas. Nuestro compromiso es claro: más prevención, más ciencia y menos enfermedades que ya creíamos superadas», concluyó el comunicado.
Por su parte, el jefe del bloque que integra Quiroz, Cristian Ritondo, señaló que «las vacunas salvan vidas y la evidencia científica así lo demuestra. Esa es la postura que defendemos desde el Bloque del PRO».
Muy enfático, el diputado macrista Martín Yeza apuntó que «la aplicación masiva de vacunas compone uno de los cambios más profundos del progreso humano. En 1900, la expectativa de vida global era de 31 años, hoy supera los 73. El 40% de esa mejora se explica por una sola variable: la caída de muertes infantiles por enfermedades prevenibles. Hay demasiada evidencia científica y literatura al respecto».
«La viruela mató a 300 millones de personas en el siglo XX. Desde 1980: 0», recordó y abundó: «Los países con cobertura de vacunas superiores al 80% muestran aumentos sistemáticos de PBI per cápita, mejores tasas de escolaridad y mayor productividad a lo largo de la vida. Las cifras de multiplicación económica por aplicación estructural de vacunas son ridículamente altas».
En esa línea, el legislador enumeró que «el sarampión redujo su mortalidad global en 94% desde 1990. La polio pasó de 350.000 casos anuales a menos de 10». «En Argentina reaparecen casos de sarampión y aumentan enfermedades como la sífilis. No es casualidad: cada punto de caída en cobertura vacunal abre la puerta a virus que ya habíamos retirado del tablero», alertó.
En el cierre de un posteo en la red social X, Yeza sostuvo que «el movimiento antivacunas no es un debate intelectual, es un riesgo epidemiológico. Un lujo que las sociedades con ansias de progreso no pueden darse».
Quiroz, quien antes del evento había confesado estar en contra de «la vacunación compulsiva y obligatoria», fue consultada este viernes por la actividad. «Yo brindé el lugar. Me pareció importante escuchar todas las voces. O sea, yo no soy responsable de que la gente no se vacune o no se quiera vacunar. Yo soy una ciudadana que escucha al pueblo, lo que deberían hacer muchos políticos. Me pueden criticar por eso o no, hago lo que tengo que hacer», manifestó.
Además, en declaraciones radiales, contó que ella se vacunó contra el Covid y que no tuvo ningún efecto adverso, pero su esposo adquirió un “mieloma múltiple después de haberse inoculado”. “Una persona que fue sanísima, que nunca conoció una operación de nada. Y realmente me cuestiono, me cuestiono como muchísima gente”, dijo.

