Los dirigentes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) Celeste Fierro y Raúl Laguna Bosch volvieron a la Argentina este martes por la mañana tras ser liberados luego de ser detenidos por las fuerzas israelíes. Los activistas denunciaron que fueron sometidos a calor extremo y que les negaron agua y medicamentos.
Al momento de su captura, los militantes viajaban a bordo de uno de los 20 barcos de la Flotilla Global Sumud, que transportaba ayuda humanitaria para la población civil palestina.
Desde el Frente de Izquierda-Unidad (FIT-U), al que pertenece el MST, sostienen que las fuerzas navales actuaron en aguas internacionales para detener el avance del convoy, a 1100 kilómetros de la zona de destino, en las proximidades de la isla de Creta.
El festejo de los dirigentes al llegar a Ezeiza
La Cancillería de Israel, por otro lado, argumenta que la acción respondió a una necesidad operacional para evitar el incumplimiento de un bloqueo naval, y calificó como una “acción provocadora” al avance de la flotilla. “Israel actuó temprana y pacíficamente, de acuerdo a la ley internacional y con el objeto de asegurar a quienes están a bordo y continuará haciéndolo”, agregaron las autoridades.
“Queremos agradecer todo el acompañamiento desde el momento en el que nos secuestró el ejército sionista hasta el día de hoy. Y convocar a todos a seguir movilizándonos para seguir levantando la defensa del pueblo palestino”, expresó Celeste Fierro sobre la causa.
La dirigente del MST, Celeste Fierro
Por su parte, Raúl Laguna Bosch afirmó: “Para nosotros también es importante decir que la misión no terminó, van a seguir las movilizaciones en la calle. El convoy ya está pronto a salir y las embarcaciones que quedan en el mar, así como las que están en Grecia y las que están por salir desde Turquía, ya prontamente se van a encontrar y la misión va a continuar“.
Al llegar al país, los dirigentes también brindaron detalles sobre las condiciones de su detención: “Nos golpearon, nos dejaron expuestos al sol, nos privaron de agua, nos privaron de información, nos robaron de todo, no nos dijeron a dónde íbamos, no sabíamos dónde estábamos”, detalló Bosch.
“Durante el día hace mucho calor y ellos de alguna forma se aseguraban que recibiéramos mucho calor para deshidratarnos. Gente que tenía enfermedades crónicas no pudo acceder a su medicación y agarraban de forma discrecional a algunos de los activistas y los golpeaban”, agregó.
Los militantes denunciaron maltrato y torturas en los centros de detención
Celeste Fierro reflexionó: “Hay más de 30 compañeros que han sufrido heridas y han tenido que ir a hospitales. Mundo entero: imaginémonos lo que le hacen a los más de 9.000 palestinos y palestinas que hoy están en cárceles de la ocupación por el solo hecho de resistir esa política de apartheid que lleva adelante Israel”.
Si bien los argentinos fueron liberados, la situación de otros miembros permanece incierta. El Tribunal de Magistrados de Ashkelon, encargado del proceso judicial, resolvió este martes prorrogar por seis días la detención de los activistas Thiago Ávila y Saif Abu Keshek.
El activista brasileño Thiago Ávila, todavía detenidoOhad Zwigenberg – AP
Los cargos presentados por la fiscalía estatal incluirían asistencia al enemigo en tiempos de guerra y contacto con agentes extranjeros. El juez Yaniv Ben-Haroush autorizó la prórroga basándose en informes clasificados que no fueron compartidos con la defensa.
De acuerdo con los reportes médicos y legales, los activistas que permanecen en el centro de detención iniciaron una huelga de hambre el pasado 30 de abril y distintas denuncias presentadas ante el Tribunal de Distrito indican que los detenidos se encuentran en aislamiento total y bajo condiciones de presión psicológica.

