El Gobierno analiza distintas opciones para el futuro de los cinco hospitales que administra junto con la provincia de Buenos Aires, a la que le reclaman una deuda millonaria.
Ante la imposibilidad de concretar el traspaso de la administración de esos hospitales al gobierno de Axel Kicillof y “provincializar” las instituciones, en las filas de la administración libertaria reconocen que barajan distintas posibilidades.
Entre ellas está bajo análisis el denominado “sistema español”, donde los hospitales públicos quedarían a cargo de una gestión privada, pero garantizando que la población vulnerable sea atendida en esas instituciones a través de cápitas, enfatizan en la Casa Rosada.
El ministro de Salud de Nación, Mario Lugones, y su par bonaerense, Nicolás Kreplak
“Se están evaluando todas las opciones a seguir”, apuntaron en el Gobierno. Deslizaron que en la primera quincena de enero podría haber importantes novedades respecto del futuro de los hospitales que integran el Servicio de Atención Médica Integral para la Comunidad (Samic), en los que la administración es compartida entre la provincia de Buenos Aires y Nación, lo que es motivo de fuertes diferencias, como dejó entrever este último martes el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El funcionario aseguró que la gobernación de Kicillof no envió fondos para el mantenimiento de cinco hospitales Samic cuya administración comparten y se encuentran en territorio bonaerense. El monto reclamado es por un total de $507.064 millones. El gobierno de Kicillof, por su parte, le reclama a la Nación una deuda que estima en 15 billones de pesos, según reafirmó la semana pasada el ministro de Gobierno provincial, Carlos Bianco.
Manuel Adorni, jefe de GabinetePrensa Presidencia
“Quiero recordar nuevamente las múltiples deudas que la provincia de Buenos Aires tiene con los hospitales Samic, que son aquellos de gestión compartida entre el gobierno nacional y la provincia”, dijo Adorni. El jefe de Gabinete destacó además que “las cifras adeudadas son tan elevadas que incluso hay seis hospitales que, a pesar de ser gestión compartida, hoy están totalmente financiados por el Estado nacional”.
Entonces, enumeró las instituciones y las deudas que la Nación le adjudica a la provincia: “Al Hospital Cuenca Alta, en Cañuelas, la provincia le adeuda 82.237 millones de pesos. Repito: se lo adeuda al hospital, que hoy está solventado por el 100% de fondos nacionales, porque sino no puede funcionar y la gente se quedaría sin atención. Al Hospital René Favaloro, en Rafael Castillo, le adeuda 42.296 millones de pesos. El Hospital presidente Néstor Kirchner, en Gregorio de Laferrere, cuya deuda asciende a 8375 millones de pesos. El Hospital El Cruce, en Florencio Varela, con una deuda de 328.432 millones de pesos. Y el Hospital Bicentenario, en Esteban Echeverría, por el que la Provincia de Buenos Aires debe 45.722 millones de pesos”.
“El total de la deuda del gobierno bonaerense es de 507.064 millones de pesos. Para entender las prioridades de la provincia de Buenos Aires, su presupuesto es de 34 billones de pesos”, completó Adorni.
Los Samic representan un desafío: son interjurisdiccionales, lo que implica que cualquier decisión debe ser consensuada con todas las partes, por lo que antes de que se avance con un eventual modelo de gestión la Casa Rosada debería avanzar en algún tipo de acuerdo con La Plata, algo que hoy parece lejano.
La hipótesis de que “el modelo español” sea el finalmente elegido para el gerenciamiento de las instituciones se ve acrecentada por los intercambios que en las últimas semanas se dieron entre el Ministerio de Salud, que dirige Mario Lugones, y referentes españoles en la materia.
En el Poder Ejecutivo reconocen que desde España viajaron a la Argentina diferentes especialistas en el tema. “Está en estudio y ya viajó gente de España”, reconoció un importante funcionario libertario a LA NACION.
Pese a que se garantizaría la atención a la población vulnerable, que no tiene acceso a ningún tipo de cobertura médica, en el Gobierno señalan que el modelo de gerenciamiento privado contemplaría la eventual participación en las ganancias para la Nación.
Desde el comienzo de su gestión, la administración libertaria dejó en claro que considera que los hospitales no deben ser nacionales y que cada provincia se debe hacer cargo de los establecimientos en sus distritos.
La única excepción, admiten, “es el hospital Garrahan”. La institución pediátrica ubicada en la ciudad de Buenos Aires tiene una administración compartida entre Nación y el gobierno porteño, pero desde las filas libertarias resaltan que su caso es distinto “porque la ciudad paga su parte”.
Además, en la Casa Rosada afirman que no quieren traspasar a la ciudad la gestión del Garrahan porque se trata de una institución de referencia a nivel nacional, en la que, entre otras cosas, “se hacen casi el 50% de trasplantes de menores de todo el país”.
El otro Hospital Samic está en El Calafate, San Cruz. Se trata de la entidad llamada “Gobernador Cepernic – Presidente Kirchner” y podría seguir la misma suerte que los bonaerenses.

