Acompañado por una auxiliar de la escudería francesa durante la caminata desde la pista hasta el hospitality, el piloto argentino se abrió de par en par el ojo derecho y se tiró para atrás las pestañas para luego colocarse unas gotas descongestivas.
Este gesto desesperado, captado por las cámaras de ESPN, no tardó en sembrar dudas respecto a la vista óptima de Colapinto para afrontar la tercera y última práctica (este viernes a las 22.30) y posteriormente la clasificación (sábado a las 2 de la mañana) y la carrera (domingo a la 1 de la madrugada).
Minutos después, sin embargo, fue el propio piloto el que reveló lo que le había pasado y llevó tranquilidad en la gacetilla de prensa de Alpine: “¡Tuve un pequeño problema con un poco de hielo seco y residuos en el ojo al final de la segunda sesión de entrenamientos libres! Afortunadamente, no fue demasiado grave y no hay motivo real de preocupación».
Resuelta su molestia ocular, también analizó este viernes complicado sobre el circuito oceánico, en el que estuvo lejos de mantener un ritmo que lo acercara a los primeros lugares: “No hemos tenido un comienzo de fin de semana muy fluido aquí en Melbourne, pero estoy seguro de que hoy hemos aprendido lo suficiente para mejorar el rendimiento de cara a mañana”.
Y cerró: “Solo son entrenamientos y hemos visto algunas áreas clave donde sabemos que tenemos cosas que corregir y muchas que mejorar, algo que confío en que podamos hacer de cara a mañana”.

