Hermetismo total. Así se manejó la visita de Javier Milei a la Universidad de San Andrés (UdeSa), en el partido bonaerense de San Fernando. Sin previo aviso a alumnos ni docentes, el Presidente se apareció este lunes poco antes de las 9 y dio una charla para estudiantes de la Maestría en Economía.
Desde bien temprano, los alumnos que llegaron se llevaron la sorpresa al ver el amplio despliegue del operativo de seguridad. Efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA), sin dar explicaciones, los frenaban, les preguntaban a dónde iban y les indicaban por dónde tenían que seguir. “No se puede ingresar por acá”, era la única respuesta que obtenían antes de seguir de largo e ingresar por la puerta de proveedores.
Algunos ya estaban informados porque habían visto la noticia en redes sociales o bien algún amigo les había contado. “¿Está Milei, no? Tremendo”, comentó a LA NACION emocionado Lucas, recién llegado a cursar al campus de Victoria.
Los alumnos que esperaban a Milei en el campus de UdeSaAlejandro Guyot
En un evento cerrado a la prensa y a cualquier participante externo, el jefe de Estado disertó en la casa de altos estudios ante los alumnos de Macroeconomía Avanzada, cátedra en donde daba clases el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Con la intención de no generar revuelo entre los alumnos y mantener la discreción, desde el Gobierno no comunicaron previamente la asistencia de Milei ni transmitieron la conferencia en streaming, como sí suelen hacer con otras de sus ponencias. Incluso tampoco le habían informado al personal de seguridad privada de UdeSa, al que se notificó de la llegada del invitado a las 7 de este lunes, según pudo confirmar LA NACION.
“Me acabo de enterar porque me mandó un mensaje una amiga. Desde la Facultad no me dijeron nada”, dijo Valentina, estudiante de Negocios Digitales, y añadió: “Pero me parece bárbaro que venga”. Desde Presidencia informaron que en la disertación estuvieron presentes el ministro de Desregulación y el rector de la universidad, Lucas Grosman.
El presidente Javier Milei disertó este lunes en la Universidad de San Andrés
La visita del Presidente a la universidad más cara y una de las más prestigiosas del país se dio menos de una semana después de la multitudinaria marcha federal a favor de las universidades y en apoyo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La convocatoria se dio en distintos puntos del país. En la ciudad de Buenos Aires, según cálculos de LA NACION, participaron unas 120.000 personas.
“Yo al tanto de la política no estoy, soy la persona más apolítica del mundo. Yo acá vengo a estudiar; entro y salgo”, apuntó Fausto, de la carrera de Administración de Empresas. Esa pareció ser, en un punto, la consideración general. “No tenía idea de que había habido una marcha, no tenía idea de nada… O sea, sabía que había una marcha pero me enteré hace nada”, reflexionó por su parte Juana, de Diseño.
En medio de la tensión entre el Gobierno y rectores, docentes y estudiantes —que buscan garantizar partidas para las universidades públicas y actualizar los salarios del sector de acuerdo con la inflación— los alumnos consideraron que “estuvo bueno” que Milei vaya a la universidad. “No sé si la marcha es en contra de algo o qué, pero me parece útil que Milei venga a decir algo”, aseguró la joven de 22 años.
Al salir, Milei saludó a los estudiantesAlejandro Guyot
Sin embargo, algunos tuvieron en cuenta el lado B que podría producir la visita del Presidente. “No genera buena imagen que venga justo ahora”, consideró Emanuel, de la Licenciatura en Economía”. “Está bueno que vaya a las universidades pero, en medio de todo el quilombo con las públicas, que venga justo a una privada puede generar polémica”, remarcó en diálogo con este medio.
Poco después de las 11.20, Milei salió al parque en donde lo esperaba una pequeña multitud de alumnos. Entre aplausos, gritos y vítores, corrió hacia ellos y se perdió en la marea que lo apuntaba con teléfonos. Finalmente, se despidió entonando en coro tres veces su ya clásico “viva la libertad, carajo”. 10 minutos después, todo retomó la normalidad de un día habitual: el Presidente se fue, los efectivos de la PFA se retiraron tras él, los molinetes de la entrada principal volvieron a abrirse y la tranquilidad regresó al campus de la universidad a donde regularmente asisten más de 4000 alumnos.

