Gabriel Martinelli ofreció disculpas públicas a Conor Bradley tras haberlo empujado fuera del campo sin advertir que el defensor de Liverpool estaba gravemente lesionado. El gesto, ocurrido sobre el final del empate sin goles ante Arsenal en el Emirates Stadium, desencadenó una serie de reacciones de futbolistas, entrenadores y analistas que expusieron el trasfondo emocional de un duelo tenso. El episodio, que marcó el cierre del partido, generó un amplio debate sobre los límites de la intensidad en el fútbol profesional.
En tiempo de descuento, con el marcador en cero y el ritmo del partido en ebullición, el lateral derecho Bradley cayó cerca de la banda tras una acción desafortunada. El atacante Martinelli, en un intento por apurar la reanudación, primero lanzó el balón al cuerpo del jugador, sin querer y rápidamente disculpándose, y luego lo empujó hacia afuera del campo, sin percatarse de la gravedad de la lesión. Bradley, visiblemente dolorido, abandonó el campo en camilla y el estadio en muletas, con una férula en la rodilla. La respuesta de sus compañeros no se hizo esperar: varios jugadores de Liverpool confrontaron al brasileño con enojo inmediato.
Horas después, Martinelli recurrió a su cuenta de Instagram para aclarar el episodio: “Conor y yo nos hemos mensajeado y ya le pedí disculpas. En el fragor del momento no me di cuenta de que estaba gravemente lesionado. Quiero decir que lamento profundamente mi reacción. Le deseo lo mejor para su recuperación”.
La publicación del delantero buscó cerrar el incidente, pero no evitó que el gesto fuera objeto de críticas encendidas. La leyenda Gary Neville, exjugador de Manchester United y actual comentarista de Sky Sports, calificó la acción como “absolutamente vergonzosa” y se mostró sorprendido de que los futbolistas de Liverpool “no fueran más allá” en la reacción. Su comentario, que sugería una represalia física, generó rechazo incluso entre los propios hinchas de Arsenal, que lo tildaron de “irresponsable” y “vergonzoso”, según detallaron algunos medios ingleses.
La historia en Instagram de Gabriel Martinelli, pidiendo disculpas públicamente tras el episodio con Conor BradleyCaptura
Otro exfutbolista del United devenido analista, Roy Keane, fue igualmente severo: “No me gustó. Me pasó una vez, cuando estaba gravemente lesionado, y un jugador se paró sobre mí. Esto no es bueno. Lo que hizo Martinelli es inaceptable”. Keane apuntó también que el brasileño “lo empujó, le lanzó la pelota y lo presionó con la rodilla”.
Desde el entorno de Liverpool, la preocupación por el estado físico de Bradley fue inmediata. El entrenador del equipo, Arne Slot, reconoció que temía “lo peor” y expresó: “Tuvo que salir en camilla. Aún no sabemos el diagnóstico, pero no pinta bien”. Pese a ello, buscó moderar la interpretación del accionar de Martinelli: “Estoy 100% seguro de que si hubiera sabido lo que pasaba, nunca lo habría hecho”.
Conor Bradley sale en camilla, visiblemente dolorido, tras la lesión sufrida en el empate de Liverpool con ArsenalIan Walton – AP
El técnico neerlandés contextualizó el episodio dentro de una dinámica más amplia del fútbol actual: “Con tantas simulaciones y pérdidas de tiempo en los finales de partido, los jugadores llegan a desconfiar. A veces se reacciona pensando que el rival está fingiendo. Pero en este caso, lógicamente, fue distinto”.
Desde Arsenal, Mikel Arteta salió en defensa de su dirigido. “Si conoces a Gabi, sabés que es una persona increíblemente amable. No creo que haya comprendido la situación en ese momento”, expresó el entrenador español. Arteta también se comunicó con Bradley tras el partido y aseguró que el jugador norirlandés “merece todo el respeto y el deseo de una pronta recuperación”.
Dominik Szoboszlai, mediocampista y compañero de Bradley en los Reds, fue uno de los primeros en encarar a Martinelli tras el incidente, junto con Alexis Mac Allister, y fue directo en su crítica: “Entiendo que todos queremos ganar, pero la salud del jugador está por encima de todo. Conor no estaba haciendo tiempo. No sabía dónde estaba. Y Martinelli fue a empujarlo”.
El hecho también encendió el debate en las tribunas y entre los exjugadores. Daniel Sturridge, exdelantero de Liverpool, consideró que la acción fue “peor que una falta de respeto” y advirtió: “Hay pasión y ganas de competir, pero hay que tener conciencia de lo que pasa en el campo. Si un jugador está en el suelo, hay que respetar eso”.
Gabriel Martinelli fue amonestado tras la acciónJohn Walton – PA
En el análisis posterior al partido del podcast Raw de Anfield Index, las críticas al accionar del brasileño se mezclaron con una reflexión más profunda sobre la identidad de Liverpool actual. “Ese momento habla de algo más amplio. Antes, alguien se habría hecho respetar en ese tipo de situaciones”, dijo el analista Trev Denny. “No puede ser que nadie haya ido a marcar territorio”, agregó Dave Hendrick, que apuntó directamente contra la tibieza de sus propios jugadores: “Ese empujón debía haber terminado con una tarjeta roja para uno de los nuestros”.
Más allá del incidente, el partido fue un reflejo de lo que se juega en la cima de la Premier League. Arsenal, líder del torneo, no logró quebrar el cero en casa por primera vez en la temporada. Liverpool, por su parte, sostuvo su invicto reciente y se llevó un punto que refuerza su solidez, aunque la posible baja prolongada de Bradley —aun sin parte médico oficial— amenaza con complicar su calendario.
El gesto de Martinelli, más allá de las intenciones, se inscribió en un escenario de tensión competitiva y emociones al límite, que marcan a este deporte. Su disculpa fue recibida como un acto necesario, pero no suficiente para apagar por completo la polémica. Como suele ocurrir en el fútbol de alta competencia, la línea entre la viveza y la falta de respeto puede volverse difusa. En este caso, el límite fue visible para todos, menos para el protagonista en el momento clave.

